Enfermedades Crónicas No Transmisibles

  • 22/03/2017

Las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT), tales como las afecciones cardiovasculares, la diabetes, el cáncer, las neumopatías crónicas y las lesiones son responsables en nuestro país, de más del 60% de las muertes y del 50% de los años de vida perdidos por muerte prematura.

Se las llama Crónicas y No Transmisibles debido a que son un grupo de enfermedades no transmisibles de persona a persona, de larga duración y por lo general de lenta evolución.

Según los últimos datos disponibles, en nuestra provincia, la realidad no es diferente, ya que las enfermedades crónicas no transmisibles representan 4 de las 5 principales causas de muerte.

Es importante referirnos a la importancia que han cobrado estas patologías como una verdadera pandemia que afecta a nuestro país y al mundo y que requieren la máxima atención por parte de todos los actores involucrados en la prevención y el cuidado de la salud de la población.

Factores de Riesgo

Estas patologías se asocian a una serie de factores de riesgo comunes, dentro de los cuales los más importantes son: la alimentación inadecuada, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo de alcohol.

Factores de riesgo:

●    Alimentación inadecuada
●    Inactividad física
●    Consumo de tabaco
●    Consumo de alcohol

A pesar de este escenario desalentador, estas enfermedades son prevenibles en gran medida. Se estima que, en caso de eliminar los principales factores de riesgo de las ECNT, un 80% de las enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes (tipo 2) podrían evitarse, como así también un 40% de los cánceres.

Cómo abordar esta problemática?

El Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe, en el marco de su programa de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, brindó una serie de recomendaciones a los fines de prevenir estas enfermedades.

Recomendaciones para prevenir estas enfermedades

●    Incluir diariamente la mayor variedad de alimentos como lácteos, carnes, verduras, frutas, cereales, legumbres y aceites, para poder recibir todos los nutrientes que aportan.
●    Consumir más agua potable, tratando de tomar al menos 8 vasos de agua segura por día.
●    Consumir vegetales y frutas de todo tipo y color para recibir el aporte de distintas vitaminas y minerales.
●    Evitar agregar sal a las comidas al cocinar y usar hierbas y especias para darles sabor.
●    Evitar comer alimentos muy salados como fiambres y embutidos, quesos semiduros y duros, pan, productos envasados y enlatados, y productos para copetín.
●    Consumir menos alimentos con grasas, sobre todo las que se encuentran en los alimentos de origen animal, eligiendo grasas de mejor calidad, que son las que se encuentran en los aceites, en las semillas y en las frutas secas.
●    No consumir elevadas cantidades de azúcar ya que aportan energía pero no otros nutrientes importantes para el organismo.
●     Consumir diariamente leche, yogur o queso, preferentemente descremados, o preparaciones que los contengan, ya que aportan calcio y proteínas de muy buena calidad.
●    Consumir cereales preferentemente integrales.
●    Complementar una alimentación saludable con actividad física.

 

Comité de Investigación y Docencia.